Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, Blas Trujillo es un buen conocedor de Zona Mesa y López. En estas fechas de otoño, en las que ya se comienza a respirar navidad en los ambientes comerciales, el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias se ha acercado a hablar con nosotros y evaluar la crisis pandémica que hemos vivido en el último año.

Trujillo confiesa que regresó a la política sabedor de dónde se metía, después de acceder al cargo una vez declarada la crisis de la COVID: «Pero no podía decir que no», asegura, ante la llamada de Ángel Víctor Torres, presidente regional, para asumir un área clave, más en estas circunstancias. Con un amplio recorrido político, buen conocedor del terreno que pisa también explica la relación de Sanidad con el comercio en todos estos meses. Y encuentra que el entorno de Mesa y López, después de la remodelación, es “más amable para el área comercial”.

Llevamos un largo periodo de tensión sanitaria, estrés por decisiones que se han debido tomar casi cada semana. No parecen ahora los períodos más complicados de la crisis, pero la pandemia tampoco ha acabado. ¿Cuál es su nivel de desgaste en la gestión? ¿Y el de la Sanidad de la que está al frente?

Evidentemente, después de casi dos años de pandemia, hemos vivido mucha tensión en el sistema sanitario. Salud Pública y los profesionales se han tenido que enfrentar a una enfermedad nueva de la que iban aprendiendo mientras atendían a los pacientes, con el estrés que esa situación ha conllevado. Afortunadamente, en Canarias la situación epidemiológica ha estado más controlada que en otras comunidades, y no nos cabe otra cosa que agradecer la entrega de los profesionales, no me cansaré nunca de reconocer la labor que han desempeñan tanto en Atención Primaria como en los hospitales y en Salud Pública. Aunque la pandemia continúa, ahora estamos en otro escenario, gracias al alto índice de vacunación contra la COVID-19 alcanzado.

“Aunque la pandemia continúa, ahora estamos en otro escenario, gracias al alto índice de vacunación alcanzado”

“Cuando me ofrecieron el cargo, no podía decir que no: a pesar de las circunstancias, el balance es positivo”

“Con la pandemia, en el día a día hemos visto que el uso de las tecnologías de la comunicación facilita mucho el trabajo”

Fue nombrado en junio de 2020, en plena crisis pandémica. No se puede decir que no sabía dónde se metía. A grandes rasgos, ¿cuál es el balance que hace de este año largo de trabajo?

Sí claro, cuando el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, me ofreció el cargo, no podía decir que no. Es una gran responsabilidad y un día a día apasionante, con retos continuos y con un gran equipo entregado a su trabajo; el balance, a pesar de las circunstancias, es positivo.

La clave para atajar la crisis ha residido en la vacunación. ¿Cuál es el balance en Canarias? ¿Se activará el procedimiento para una tercera dosis?

En Canarias tenemos unos resultados positivos con el 85 por ciento de la población vacunada. Los expertos de la Ponencia de Vacunas que asesoran al Ministerio de Sanidad, entre los que se encuentra, por suerte, nuestro jefe de sección de Epidemiología, Amós García, estudian y monitorizan la situación epidemiológica y el efecto de cada una de las vacunas y recomiendan si se debe administrar dosis adicionales y a qué grupo de población en cada momento. Se ha visto, hasta ahora, que es positivo el refuerzo en los mayores de 70 años, en los enfermos crónicos y en el sector de población que recibió Janssen.

Blas Trujillo, consejero de sanidad
Pepi Peinado, Secretaria de la Asociación Zona Mesa y López y Blas Trujillo, Consejero de sanidad del Gobierno de Canarias

¿Hay negacionismo en Canarias? ¿Le ha costado alguna amistad?

Mas que negacionismo hemos detectado que hubo un sector de población más reticente por preocupación, miedo o desconocimiento. Una vez que tuvieron acceso a la información directa de los sanitarios, esas situaciones se han ido superando. De hecho, cada día se incrementa la vacunación en todos los grupos de edad aunque ya a un ritmo mucho más lento, lógicamente. Pero que aún se continúe vacunando en los vacunódromos es positivo.

Haciendo balance, ¿Cómo considera que ha sido el comportamiento ciudadano en Canarias ante las medidas que se han tenido que adoptar?

La población, en general, se ha comportado de forma ejemplar. Hasta marzo de 2020 era impensable que un país entero tuviera que confinarse en sus casas; eso era algo que no cabía en la imaginación de nadie. Esta situación se alarga en el tiempo más de lo deseable con medidas más flexibles cuando la transmisión del virus desciende y la ciudadanía ha sido en general comprensiva, con la complejidad que las restricciones ocasionan a la economía isleña a todos los niveles.

Desde el principio se ha generado una discusión entre salud y economía. Y también se ha manifestado de forma reiterada eso de “tenemos que aprender a convivir con el virus”. ¿Dónde está el equilibrio entre tener salud y no perder el trabajo, en una comunidad como Canarias?

La salud es lo primordial, sin salud no hay economía, pero es indudable que la pandemia ha perjudicado a muchos sectores económicos y es necesario conjugar ambos factores con prudencia. Se ha hecho también un esfuerzo importante desde todo el Gobierno por no dejar a nadie atrás.

¿Qué cosas nos ha dejado la pandemia que se van a quedar, desde el punto de vista sanitario?

Hay muchos aprendizajes, el primero es que la pandemia ha servido para poner en valor el sistema sanitario público y la valía profesional de nuestros trabajadores. En el día a día hemos visto que el uso de las tecnologías de la comunicación facilita mucho el trabajo. La teleconsulta, por ejemplo, ya estaba implantada antes de la pandemia, pero se ha potenciado mucho más durante estos dos años y aunque las consultas presenciales son importantes hay muchas que se resuelven de forma telefónica satisfactoriamente para el paciente y para el profesional, un recurso muy valorado por ejemplo por los pacientes crónicos y sus cuidadores.

“La población, en general, se ha comportado de forma ejemplar”

“Realmente, el ocio nocturno no se podía regular de otra forma»

En cuanto al comercio, en general, ¿cree que se han respetado las medidas de prevención? ¿Hemos establecido ya una nueva cultura a la hora de entrar en una tienda?

Sin duda, los comercios se adaptaron rápidamente a la normativa y hoy día los clientes tienen normalizado el uso de la mascarilla en interiores y la higiene de manos a la entrada sin problemas.

Las terrazas exprés han podido mantener la actividad de muchos restaurantes y cafeterías, pero al final no han sido la solución para muchos negocios que se han visto obligados a cerrar por no poder adaptar una terraza a su local. ¿Qué tiene que decir Sanidad sobre la regulación de estos negocios en adelante y a corto y medio plazo?

Es sorprendente que, en Canarias, que podemos presumir de buen clima, haya tan pocas terrazas, una circunstancia que se ha empezado también a valorar en las viviendas familiares con el confinamiento. Las terrazas exprés del sector de la restauración han sido una solución transitoria para aquellos bares o restaurantes que no tenían otra opción pero es indudable que necesitan estar reguladas y que debe primar el sentido común, cumpliendo con la normativa que las regula.

El ocio nocturno ha sufrido de forma muy particular la situación. En este sector hay quejas sobre lo duro de las restricciones: ¿cómo explicaría la gestión de Sanidad en lo que respecta a estos negocios?

El sector del ocio nocturno se ha visto perjudicado por la situación pandémica y los hemos tenido muy presente durante este tiempo, manteniendo reuniones con la asociación de empresarios y flexibilizando las restricciones cuando la incidencia acumulada en las islas lo ha ido permitiendo. Somos conscientes de la situación difícil que han atravesado los empresarios, pero realmente no se podía regular de otra forma.

En particular, la Zona Mesa y López ha tenido que afrontar la pandemia justo después de dos duros años de obras para la peatonalización. Usted, como ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria, ¿está contento con el entorno tal como ha quedado dispuesto?

Considero que la zona ahora es mucho más amable para transitar por el área comercial, ha mejorado mucho la accesibilidad y ha quedado más agradable para el disfrute de la ciudadanía, al tiempo que los comercios han quedado más visibles. Entiendo que ha supuesto un gran esfuerzo para los comerciantes, pero el cambio es para mejor y era necesario.

¿Son las zonas comerciales abiertas una mejor opción de futuro para el pequeño y mediano comercio? ¿Pueden configurarse como un entorno sanitario más seguro y controlable?

Sin duda, ya lo hemos visto durante estos casi dos años, tanto en las zonas comerciales como en las viviendas particulares. Todos hemos aprendido a apreciar los espacios al aire libre.

«Creo que la Zona Mesa y López es ahora mucho más amable para transi-tar por el área comercial: ha supuesto un gran esfuerzo para el comercio, pero el cambio es para mejor»

«Con los comerciantes hemos encontrado una relación excelente: ha habido voluntad y perseverancia para encontrar fórmulas válidas»

«Es sorprendente que, en Canarias, que podemos presumir de buen clima, haya tan pocas terrazas, una circunstancia que se ha empezado también a valorar en las viviendas familiares con el confinamiento”

Ahora se gestiona, en lo que respecta a la pandemia, con el condicionante de las resoluciones de los tribunales. ¿Se están definiendo unos nuevos límites del Estado de Derecho? ¿Se nos ha quedado obsoleto o insuficiente el marco legal ante estas situaciones?

De este aspecto también hemos tenido que sacar aprendizajes para el futuro, y realmente hemos podido solventar todas las dificultades con un marco jurídico que nos garantice las medidas sanitarias en cada momento mediante la aprobación en el Parlamento de un Real Decreto Ley que ampare al Gobierno. Nos hubiera gustado haber podido contar con otras herramientas para, por ejemplo, el control de aforos que sí se han permitido en otras comunidades autónomas.

Por cierto… ¿Qué le movió a empezar en la política? Más allá de su rol en el sindicato UGT, ¿cómo decidió dar el paso?

Realmente fue algo inesperado. Como señala, llevaba mucho tiempo comprometido con la representación sindical, en UGT, cuando un día me llamó Jerónimo Saavedra para proponerme el cargo de consejero de Trabajo y Función Pública en su nuevo Gobierno. Fue inesperado, no sólo por la llamada, que también; sino porque yo no tenía pensado dedicarme a la política, no estaba en mis planes entonces. Ahí comenzó todo.

Una última cuestión, hoy se hace política en un contexto de constante confrontación. Usted ha sido parlamentario nacional. ¿Hemos ido a peor en lo que respecta a aquello que se dio en llamar la crispación? ¿Hubiera preferido volver a estar ahora como diputado en Madrid, o el ambiente es mejor en Canarias?

Son etapas distintas y con particularidades diferentes. Ha cambiado además los medios de relacionarse y de debate público tras la aparición de las redes sociales y esto hace que se democratice el acceso a la información y que los canales de participación en el debate público sean también más amplios. En cuanto a mi vuelta a la política, debo decir que lo hice por un compromiso con el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y ante la propuesta de poder aportar y ayudar a la sociedad canaria en esta etapa tan compleja, no podía rechazar la oferta.