La siguiente entrevista fue concedida por el Vicepresidente y Consejero de Comercio, Industria y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria, para la edición de marzo de 2012 de la Revista ML Espacio Abierto, que la Asociación de empresarios de Mesa y López publica cuatrimestralmente.


-El Cabildo ha suscrito un plan sectorial de zonas comerciales abiertas concertado con el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y las distintas asociaciones empresariales. ¿Cómo se está desarrollando?
JD: Acaba de salir el concurso para la inversión plurianual en el desarrollo estructural de las zonas comerciales abiertas, que en este caso lo hacemos en colaboración con los ayuntamientos, que son los que han determinado las áreas donde se va a hacer dicha inversión en los próximos tres años, con un plan director cada uno de ellos donde la Consejería tiene una asistencia técnica muy importante para que el proyecto de inversión en estas zonas comerciales guarde una coherencia en el tiempo y en su filosofía.
-¿Van a acometer algún nuevo programa de ayuda?
JD: Para hacer que todos los planes de dinamización y los propios dinamizadores estén coordinados desde el Cabildo, convirtiendo a la consejería en un actor y no solo en un dador de subvenciones en la implicación comercial, ponemos en marcha un nuevo programa denominado Comercios Innovadores de Gran Canaria, en el que con una dotación de 100.000 euros podamos desarrollar nuestros objetivos. Queremos participar con las propias asociaciones de empresarios para que hagamos juntos la planificación de actividades de dinamización y de proyectos de innovación.  De esta forma  el programa será más eficaz y beneficio para las asociaciones y el comercio.
.-Las ramblas de la avenida Mesa y López están siendo utilizadas para diversas actividades y concursos que organiza la Asociación Mesa y López. ¿El Cabildo no podría aprovecharlas para apoyar eventos como una pasarela de Moda Cálida?
JD: Las ramblas de Mesa y López es un espacio idóneo que se presta a hacer actividades de dinamización, como lo son las calles peatonales en otras zonas. En Mesa y López las ramblas hacen las veces de calle peatonal. Se han hecho cosas, como los diseños de botellas de Heineken el año pasado. En este año se han definido dos grandes eventos para Gran Canaria Moda Cálida: la pasarela en el sur y la Gran Canaria Fashion Week en Infecar. Pero eso no obsta para que hagamos actividades de promoción puntuales en diferentes zonas. Si además de hacerlo para Gran Canaria Moda Cálida, esto significa una actividad que dinamice y genere un atractivo para llevar público a las zonas comerciales abiertas, por supuesto que lo haremos. Mesa y López es uno de los espacios que tiene que ser atendido porque representa una de las principales áreas comerciales de nuestra capital.
-¿Por qué el Cabildo subvenciona con 4.000 euros a cada una de las asociaciones comerciales de la capital sin tener en cuenta su representatividad y actividad?
JD: Efectivamente es un tema que cuando nos hemos reunido con los representantes de las asociaciones de Mesa y López y Triana, que son las dos más importantes, nos lo han planteado y entiendo que hay que buscar un equilibrio En esta próxima convocatoria, va a haber una garantía de que los fondos públicos vayan destinados a aquellas asociaciones que más capacitadas están para hacer acciones que dinamicen y creen empleo.
-Las franquicias preocupan a los pequeños empresarios del comercio tradicional, que lo están pasando mal porque los bancos no les dan créditos. ¿Hay alguna forma de ayudarlos?
JD: En última instancia, la adaptación a los tiempos, la competitividad y valerse por sí mismo deben ser el horizonte y el objetivo. Es verdad que a veces los cambios sobrevienen con tal velocidad que el tiempo necesario para que los comercios tradicionales se adapten a esta nueva situación requiere de un paraguas y una cobertura de las administraciones para no dejarlos en inferioridad de condiciones porque interesa a todos consolidar el tejido tradicional comercial. Pero eso no significa proteger ineficiencias ni ineficacias. Ese comercio tradicional debe buscar fórmulas de cooperativismo, de innovación, de inventarse a sí mismo para adaptarse a los tiempos a los que no nos podemos negar porque están ahí.
-¿Es partidario de la liberalización de horarios?
JD: Es un tema delicado. La libertad es el mayor criterio de autorregulación, pero eso no me va a dejar de ver que la realidad puede dejar en una posición demasiado frágil a pymes que no han tenido el tiempo de adaptarse, como puede ser el cambio en pocos años con la aparición de todas esas franquicias y los grandes centros comerciales, modelos nuevos de comercialización muy potentes para un comercio tradicional que tiene otro ritmo. Aunque soy partidario de llegar a un punto en donde la libertad y la libre competencia sean reguladoras de la eficacia real en función de la ley de la oferta y la demanda, lo que el público valora como competitivo o no. Quizás habría que establecer un marco de horizonte temporal,  en términos generales el comercio minorista tiene a su vez una ventaja de flexibilidad, especialización y personalización que las grandes cadenas y superficies no poseen porque están despersonalizadas en cierta manera. Hay que buscar otras armas y estar dispuestos no a la protección sino a la competencia