A nadie se esconde que el entorno de Mesa y López, que delimita una de las zonas comerciales más emblemáticas de Las Palmas de Gran Canaria, necesita una profunda transformación para poder seguir compitiendo abiertamente en este mercado cada vez más convulso y cambiante. Nuestra zona necesita una reactivación intensa que no puede demorarse si queremos atraer a más clientela y no estancarnos en unas cifras que ya no sirven para contentar a los pequeños y medianos empresarios que mantienen con esfuerzo sus negocios en la actualidad.
         Es evidente que se necesita un vuelco para lograr el gran cambio que todos esperan en la modernización de sus infraestructuras. Solo de esa forma se permitirá progresar y evolucionar adecuadamente hacia un futuro mejor. Tras muchos años sin que se hayan acometido verdaderas reformas estructurales, ya va siendo hora de que las autoridades  apuesten por su dinamización efectiva para convertirlo en un centro comercial y cultural activo y reconocido en nuestra capital.
         Ha pasado el tiempo y la zona, que en sus inicios fue pionera y moderna entre las áreas comerciales abiertas de Canarias, ya no tiene ese atractivo primigenio debido a que su conjunto se ha ido quedando obsoleto. Nuestros gobernantes podrían comenzar por peatonalizar más calles de nuestro entorno. De esta manera seguramente se conseguiría que la gente se acercara más por un distrito que muchas veces se hace antipático por el peligro que ocasiona el denso y colapsado tráfico. Esa inseguridad que crea la fuerte circulación viaria hace que muchos potenciales compradores y consumidores se vean disuadidos y elijan otras zonas comerciales de la ciudad.

         Afortunadamente algunos responsables del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria son conscientes de esta situación y ya están planteando fórmulas que renueven y mejoren la zona para dinamizarla. Nosotros apostamos para que esos proyectos se conviertan en realidad y por eso solicitamos a nuestros políticos que ejecuten esos proyectos sin más dilación