Lo mejor del coworking es que combina el espíritu de comunidad con la independencia personal. Puedes ocuparte de lo tuyo, y, al mismo tiempo, aprovechar las energías positivas de las personas del espacio para mejorar tu bienestar. No solo aumenta tu productividad en el espacio, también ayuda a elevar tu nivel de energía en esos días en los que, por alguna razón, cae sin parar.

Cuando tu entorno de trabajo es un versátil espacio de coworking donde tienes todas las comodidades, incluyendo salas de estar y pequeñas despensas, resultaría provechoso utilizarlas todas –además del conjunto de variadas habilidades de tus compañeros coworkers.
Aquí tienes seis consejos para impulsar tu energía en esos días en los que tu cuerpo se niega a estar a la altura de las geniales ideas que tienes en la cabeza. Es la hora de combinar los talentos de tus colegas coworkers con las instalaciones de tu espacio de coworking para darte una inyección de energía.

1. Bebe más agua y menos café.

Cualquier espacio de coworking actualmente cuenta con una despensa o incluso con su propia cocina, como The Kitchen (La Cocina) en Auckland, un espacio de trabajo compartido donde se cocinan ideas para el bienestar social y que tiene su propia cocina, cálida y acogedora.
Cuando te sienta fatigado en tu mesa, podrías relajarte en la cocina; sin embargo, en lugar de ir a por el décimo café del día, intenta cambiarlo por una botella de agua mineral, porque demasiado café deshidrata. Las investigaciones demuestran que la cafeína tiene un efecto diurético cuando se consume en grandes cantidades –más de 500 o 600 miligramos (el equivalente a 5-7 tazas de café) al día.

Desgraciadamente, el aroma del café puede resultar estimulante para algunas personas, pero mantén siempre en mente que incluso la más ligera deshidratación puede hacerte sentir cansado. La solución más equilibrada es no beber más de 3 cafés al día. Cuando estés cerca de la cocina poniéndote a prueba con la nueva máquina de café, prueba a beberte primero un vaso grande y frío de agua, y observa si te hace sentir mejor. Puedes añadir un par de rodajas de limón para aderezarlo.

2. Da un paseo

Ve a un área de descanso de tu espacio cuando necesites recargarte. Habla con alguien que esté por allí de cualquier cosa, pero no te hundas profundamente en un sofá y te olvides de tus tareas urgentes.
Lo que puedes hacer es: hacer un nuevo amigo, e invitarle a dar un paseo. Aunque parezca que salir a dar una vuelta cuando estás agotado es el camino más rápido para sentirse aún peor, es todo lo contrario. Lo expertos afirman que aumentando la actividad física –especialmente al caminar- aumentamos la energía.
En experimentos llevados a cabo por Robert Thayer, PhD, en la Universidad de California, se demostró que un rápido paseo de 10 minutos no solo aumentaba la energía, sino que sus efectos permanecían hasta dos horas. Y si el paseo diario de 10 minutos se mantiene durante tres semanas, el nivel general de energía y el buen humor aumenta.
En el caso de Betahaus, que está situado en el ecléctico barrio de Berlín Kreuzberg, también supone que podrías darte una vuelta que además de llenarte de energía, te inspire.
Así que haz un nuevo amigo, sal con él a dar un paseo, y toma un poco de luz natural y aire fresco. Ambos regresaréis a vuestras mesas renovados, os lo garantizo.

3. Date un masaje.

¿Te has dado cuenta de que algunos aeropuertos ofrecen rápidos masajes de pies? Y de verdad alivian y reviven los pies cansados. También puede aplicarse a los espacios de coworking. De hecho, algunos espacios como Hera Hub en San Diego , ofrecen masajes en silla todos los martes por la tarde.
Un rápido masaje de 20 minutos puede rejuvenecerte de manera instantánea y cambiar tu humor, especialmente cuando te sientes perezoso. Después de un masaje, la circulación mejora y la sangre se mueve mejor. Se reduce la fatiga, ya que se elimina el ácido láctico de la sangre. Cuando estás constantemente sentado en tu puesto, incluso aunque la sangre esté circulando constantemente por todo tu cuerpo, puede que algunas venas y arterias no están expandiéndose y contrayéndose adecuadamente, lo que permite la acumulación de residuos en estas zonas. Algunos músculos se tensan y puede reducirse el flujo de sangre al cerebro. La relajación de estos músculos puede ayudar a que la sangre fluya con mayor libertad, inyectando energía a cada músculo y a todo tu cuerpo.
Si tu espacio de coworking ofrece masajes, ¡date uno! Y si no, puede que quieras averiguar si la persona que se sienta a tu lado tiene dotes de masajista. Trabajo en red, intercambio de habilidades, ¡consigue una sesión de masaje así! Beneficia a todo el mundo.
4. Comparte una cesta de snacks energéticos
A veces, los espacio de coworking no tienen los snacks adecuados –sin embargo, puedes formar un pequeño grupo en el espacio y compartir una cesta de snacks energéticos que rote y cada semana sea responsabilidad de una persona. Otra idea es que cada persona del espacio contribuya con un snack para la cesta cada día.

Una nutrición adecuada ayuda a reponer la energía, especialmente cuando se combina proteína, algo de grasa y fibra –como la mantequilla de cacahuete en una galleta de trigo integral, barritas de cereales con miel o un  yogur con un puñado de nueces o frutos secos. Los hidratos de carbono proporcionan una rápida descarga de energía, las proteínas mantienen los niveles de energía altos, y la grasa hace que la energía dure más tiempo. 

5. Échate una siesta corta

¿Sabías que existen habitaciones para siesta en algunos espacios de coworking, donde se puede echar una cabezada? Como en The Hive en Vancouver. No descartes las siestas como vía de recarga. Una siestecilla es, en realidad, fantástica –si no padeces de insomnio. Así que, si no tienes problemas para dormir por la noche, una rápida cabezada puede ayudarte con el bajón energético de media tarde. ¡Ten cuidado y no duermas demasiado! La duración de la siesta determinará como te vas a sentir. Unos 20 minutos sientan bien, pero si dura más, te levantarás sintiéndote fatal.
No lo dudes, dirígete a la sala de siestas de tu espacio de coworking cuando los ojos te pesen tanto que no puedas mantenerlos abiertos. O encuentra un lugar tranquilo y echa una cabezadita. Trabajas para ti mismo, nadie te está vigilando. Eso si, recuerda que 20 minutos debe ser el máximo.

6. Clases de yoga en el espacio

¿Hay salas libres en tu espacio de coworking? Una buena idea puede ser alquilar una con otros coworkers, contratar un profesor de yoga, y organizar clases de yoga por las tardes.

El yoga es un ejercicio meditativo que centra la mente y relaja el cuerpo. Una de las maneras más sencillas con las que el yoga aumenta tu energía es a través de la respiración profunda. Los ejercicios respiratorios de yoga reducen el estrés y liberan la mente. Inhalar y exhalar profundamente conducen a la calma y a la estimulación del sistema nervioso generando más energía. 45 minutos diarios son suficientes para recargarte. Es lo que hacen en Soma Vida in Austin. El espacio de coworking ofrece programas de bienestar, al igual que otros espacios, en los que los miembros pueden equilibrar trabajo con ejercicios de concentración, allí donde están.